
Parece que afuera no pasa nada, o al menos no pasa mucho.
Pero tu tormenta sigue agitando el vaso de agua ahí, en el centro de tus entrañas.
Hoy alguien me dijo que en realidad debía sentirme afortunada por descubrir sentimientos nuevos. Qué quieres que te diga. No me hacían ninguna falta.
Quizás si, quizás es importante que haya averiguado tanto sobre mi. Pero duele. Y prefiero no pensar en lo que podríamos llamar "efectos colaterales".
Sabía que manejaba mal mis emociones, pero no que aún podía sorprenderme por eso.
Ahora con tu amor, con tu " te amo ", y con tus decisiones,
Amén niña.
No hay comentarios:
Publicar un comentario