viernes, 18 de marzo de 2011

sé feliz hasta que no puedas más

tener un rincón donde vomitar todo lo que siento... y es que cuando estás lejos, sientes el doble...

Sube a lo alto, parándote en los descansillos, o en mitad de la escalera, que nadie te persigue. Baja, cuando sientas que no puedas más, y deja las lágrimas correr. Yo no estancaría todas las lágrimas para siempre, dejarlas correr a veces es dejar al río tomar su forma natural. Ríe, cuando a tus labios no les quede otra.

Actúa, de acuerdo a tu corazón; piensa, sólo cuando sea necesario. Sueña, si tus ojos se cierran al imaginar un mundo mejor. Vive, si lo que tienes delante, merece la pena vivirlo. Sufre, si con ello estas aprendiendo y vas a mejorar. Comete errores, sin cesar.

Ama, a los que lo merecen, y a los que no también, hasta hacerles llorar. Quiere, como te gusta que te quieran, aunque no te quieran igual. Echa de menos, porque es lo más bonito que existe. Espera, lo que tiene sentido, y deja volar lo que no lo tiene.

Escucha, y toma apuntes, pero ten una crítica siempre en la punta de la lengua. Date tiempo, y más tiempo, que lo cura, y lo sabe todo.

Sé feliz, hasta que no puedas más.

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