
Llevo una camisa de seda y mucha prisa por subir a la plaza y lo haré pensando en Osho y en los libros que me regalaste y en sus palabras lentas que dejan huecos por los que colarse, colarse y caer, en el laberinto de su hipnosis. Ayer después de leerte me vi en el gordo y amarillo Mao y en la sucia y ruidosa ciudad. Pensando en ti o en nada. En Procida-Dolores o en los pájaros de mar (marinerito )... Cositas mutuas, cuéntame... De tan dentro, tan antiguo, ¿pero aquí quién es el que está muerto? es el que esta dejando de latir..sin ti.
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