martes, 16 de junio de 2009

anoche llovia en mi


ya la lluvia
el viento
o el granizo
ya el silencio
los pájaros
y la tormenta
ya la noche
la muerte
los lobos
ya tus ojos
este desierto
este hablar de lejanías
hicieron de mi
la sombra seca del olvido
¡amiga mía!
mi destino
es una boya atada a un tiburón
que se sumerge inevitablemente

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