Un Unico Temor
El único temor que tengo en la vida es quedarme para siempre pensando en vos.
Que mi memoria se adhiera a tu recuerdo de tal forma enfermiza, obsesiva y no quiera huir a buscar otros senderos.
Mi único temor es que me olvides y ni siquiera recuerdes mi nombre o todo lo que juraste no olvidar.
Mi único miedo es que pasen los días y las noches que ya pasan... y otras más y no poder dejarte nunca de nombrar.
Mi único temor es a aquél momento en el cual ya de ninguna manera te tenga, ni tu silueta, ni tu voz lejana, ni tu respiro. Le tengo pánico a ese instante en que constate que ya no estás, que me faltes como nunca y comience a desmembrarme sin tenerte.
El único temor que tengo es que me sigas amando cuando nos separemos y no te atrevas a pronunciarlo.
Mi único temor es que me ames y sufras por ello. Yo no quiero que sufras, basta mi sufrimiento. Yo, mi amada, pago las culpas del amor, usted aventúrese a la felicidad, que se imagina sin mí. Llévese mi bendición y mis manos, si quiere, llévese lo que quiera de mí.
Mi temor también es que hasta mis palabras me abandonen y por dolor de no querer nombrarlo, no me quieran nombrar a mí.
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